sábado, 31 de mayo de 2014

¿Por qué conviene alquilar un auto en Cuba?

Cuadernos de Cuba: conveniencia de alquilar un auto
Una de las comodidades incorporadas recientemente al turismo en Cuba es la del alquiler de autos. Manejarse con un auto en forma independiente  es apropiado para cubrir las distancias más largas entre ciudades –que pueden ser de entre 200 y 350 kilómetros- supliendo las dificultades del transporte en las “guaguas” (los ómnibus) que si bien han mejorado mucho, con la incorporación de una flota de modernos micros fabricados en Corea y China, sigue padeciendo problemas de mantenimiento que afectan la puntualidad de los servicios. Por ejemplo un viaje de La Habana a Trinidad, en la línea estatal de Vía Azul, que debió cubrirse en  un poco menos de seis horas duró efectivamente casi siete horas, con un atraso de una hora y media en la partida porque el bus se había roto. ¡Pero el micro que asignaron en reemplazo también empezó a fallar en la mitad del camino y se quedó definitivamente plantado cuando faltaban apenas 40 kilómetros para el destino, lo que obligó a trasbordar a otro que venía atrás con pocos pasajeros!
En Trinidad alquilamos un Kia modelo “Piccanto” 2011, mediano chico, de 5 puertas. El precio de la renta: 70 CUC por día (0,85 de dólar por CUC) con seguro y kilometraje libre. El consumo estimado: un tanque para 350 kilómetros, y cargar de gasolina el tanque bien llenito sale 49 CUC. Hicimos unos 500 kilómetros (Trinidad-Playa Ancón-Santa Clara-Cayo Santa María-Santa Clara-Varadero-La Habana) y gastamos  unos 70 CUC.
Tres observaciones: la primera es que la totalidad de los autos de alquiler tienen caja automática, así que es conveniente hacer un poco de entrenamiento porque nuestra costumbre ancestral de usar el pie izquierdo para poner el embrague nos juega malas pasadas, y le clavamos el freno a fondo, con los sacudones consecuentes. ¡Nos divertimos un rato hasta que le tomamos la mano, mejor dicho los pies!. La otra observación: tanto en las calles urbanas, muchas veces muy estrechas, como en las rutas (que las hay tipo multitrocha y otras convencionales de dos manos) hay que tener cuidado con los carritos de tracción a sangre: humana y de caballo. Abundan los triciclos-taxi en los pueblos, y en las rutas los carritos de caballo, que circulan por el asfalto y nos obligan a bajar la velocidad y esperar la ocasión de sobrepaso.  Por último: no confiarse en las señales indicadoras de caminos, porque no existen o están mal colocadas. Llegar desde el centro de La Habana al Aeropuerto José Martí, en plena noche, fue bastante complejo, por la falta de  iluminación en algunas rotondas de cruces complejos. Terminamos entrando en un lugar del aeropuerto de cargas,  a 30 cuadras de la estación de pasajeros;  menos mal que nos manejábamos con más de una hora de tolerancia para el momento del pre embarque.
Pero, en definitiva, el uso de un auto alquilado es imprescindible  si se desea conocer con algún detalle los bellos y pacíficos pueblos del campo cubano, detenerse a sacar fotos en los carteles de propaganda revolucionaria que abundan en las banquinas, apreciar la prolijidad de las granjas comunitarias,  meterse en playas vírgenes que están por fuera de los circuitos turísticos y a tomar un refresco en algún barcito.

Otro dato comparativo: el viaje en algún taxi de coche americano de los 50 sale siempre un promedio de 15-20 CUC, y a veces en un mismo día uno puede usar ese tipo de servicio dos o tres veces.










2 comentarios:

  1. Creo que antes que el alquiler, la mejor opcion es el renting vehiculos. Claro que realmente se justifica en el caso donde los plazos superen el mes

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  2. Hola sabes el nombre del lugar donde alquilaste?

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