domingo, 26 de diciembre de 2010

Leer en el jardín, una satisfacción del verano

Leer en el jardín, debajo de la sombra fresca del sauce. es una de las satisfacciones del verano, en este rincón de la Patagonia donde la conservación de la verde cubierta vegetal obliga a un esfuerzo considerable. El ejercicio de la lectura, ese prodigioso mecanismo intelectual que nos transporta a miles de kilómetros y a través de las fronteras del tiempo, nos permite un diálogo interior, el intercambio de ideas entre esas distintas partes de nuestra conciencia que a veces confluyen en un mismo espacio y otras se diferencian peligrosamente. Así entonces, sobre el verde tapiz, el lector puede multiplicarse y el libro borra las fronteras.
(La foto es una realización de Francisco Espinosa Chaina)

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